domingo, 4 de mayo de 2014

Creer

Publicado por Steffanka Reitter en 20:17 0 comentarios
Creo que hay poca gente en la cual creer.
Cuando tú das la mano a una persona desconocida y aun así crees poder conocerla, le brindas ayuda sin esperar nada a cambio. Te sorprenderían las historias de la vida al saber que has sido nada, ni la actitud ni la palabra, ni el sentimiento ni la razón.

Me asusta la gente.

Me asusta el lado oscuro de las mentes que tuviste en un pedestal y luego cuando el sol aclara todo puedes ver la maldad y la frialdad de manos y corazones que pueden ofender, que pueden mentir, y hasta ocultar la verdad de sus verdaderos pensamientos.
Que puedo decir, si estoy metida en el mundo que he elegido vivir. Crees hacer el bien pero sales dañado. Crees abrir tu alma sinceramente para tocar heridas, para aliviar y dejar que los sufrimientos ajenos sean por momentos tuyos para poder estar en los zapatos de los demás.
Pero ¿corresponde realmente ayudar?
¿Corresponde ser un títere manipulado por la debilidad? ¿Por el temor a cruzar la puerta de la verdad?
¿Que puedo pensar?
¿Que puedo sentir en un mundo con personas tan ajenas a uno? Con personas que te dan el chorro de agua más helado o caliente en la cara. Y aun así piensas ¿puede un ser humano cambiar o reír de tras de ti?, si aprecias con la delicada melodía poder entender una vez más, lo que significa la verdad.
Tal vez me equivoqué muchas veces,
Tal vez sea una mujer que habla demasiado, que se involucra demasiado
Pero todo por tratar de poner orden a lo que me parece incorrecto, a lo que dictan los principios y los valores
Todo nace y tiene un fin en mis cosas,  las personas que quieran estar en mi círculo entenderán la armonía en mi vida de vivir así, y los demás que no comprendan, que sigan su camino como crean que es mejor. Con sus falsas caretas, con los oscuros sentimientos pero el libro estará escrito en cada historia de nuestras vidas con un principio y un fin para todos.

Los mismos pasos las últimas horas y los últimos respiros serán para todos igual, hasta el momento de responder por todos nuestros actos.

sábado, 8 de marzo de 2014

Los misterios de la amistad

Publicado por Steffanka Reitter en 17:05 2 comentarios

Los misterios de la amistad
A veces cuando me siento a pensar en las amistades que tengo me pregunto si serán verdaderas o no. Tantos amigos como puñados de estrellas, algunos aparecen y otros no. Algunos me sorprenden por sus buenos deseos siempre hacia mi.
 Algunos te desilusionan y prefieres nunca haberlos conocido, porque te preguntas ¿donde estaban esos momentos?, ese tiempo que dedicaste a escuchar sus problemas, a dar una palabra sin esperar nada. Hay amigos que con una sola palabra te lo dicen todo y esos que te dejan un sabor dulce en el corazón, son los que admiro. Amigos que no te mienten, ni te cobran el tiempo que te han entregado. Me imagino cobrar por todo el tiempo que otorgo, eso no es amistad para mi. Los amigos lejanos, que con sus culturas y costumbres me atraen y me hacen soñar con algún día poder conocerlos. Tomarnos una copa de vino y una charla como viejos amigos que siempre se han visto. Quiero estrecharles mi mano y poder abrazarlos algún día, poder decirles y darles las gracias por tratar de entender mi lenguaje, mi forma de vivir, mis sentimientos. A los amigos cercanos, como decirles que cada vez están mas lejos de mi, que desaparecen cuando uno mas los necesita y que mi mirada se queda en el olimpo pensando alguna vez en ellos. Que me hacen escribir analizando lo que es la amistad. Aun no comprenderé a muchos con su discurso y luego te olvidan y te dedican palabras que no sirven de nada. Y como dice este poema...

...En días tranquilos es fácil estar rodeado de amigos, cuando del cielo cae un diluvio veras los sinceros. Los que son falsos desaparecen, se derriten como el hielo. Los que son fiel serán tus raíces y aguantaran cualquier viento.

domingo, 9 de febrero de 2014

Asi soy y así moriré

Publicado por Steffanka Reitter en 19:14 0 comentarios



¿Por qué?
¿Por qué soy y tengo que ser así?
Viendo y sintiendo el dolor de los demás
¿Por qué no puedo dejar de caminar y dar la vuelta como todos los demás?
¿Porque no puedo dormir cuando otros no pueden?
¿Porque lloro cuando otros no lo hacen por los demás?
¿Por qué debo ser así?
¿Por qué me persigue como una maldición sufrir la pena?
Llevarla a casa conmigo y guardarla en mi corazón
Mover cielo y tierra para que un ser pueda tener una oportunidad
Y luego seguir en la cuerda floja
Sintiendo que todo se viene abajo una vez más
No hay consuelo ni palabras que solucionen con la dulzura que uno espera
Porque soy así y debo como cumplir una promesa que otros no quieren cumplir
Como una marca tan sellada en lo profundo del alma así me siento cada día
Como escuchar los susurros de los que piden en silencio ayuda
Y no poder tener el poder de llegar al  mundo entero
Pedir por mentes limpias y almas sencillas
Tocar un pedazo de cielo cuando vez que no pasaras otra noche bajo la lluvia
Que tienes un techo y quedaste libre tan solo con encontrar el calor de unos brazos
¿Por qué no puedo dejar de mirar y voltear como todos los demás?
Ir haciendo lo que deben hacer sin molestarse en descubrir una lagrima en su mejilla
Los ojos del que ha sido cruelmente castigado, abusado con su pequeño mundo de inocencia
Puedo darme cuenta de que debo mirar, de que debo parar, de que no puedo hacer lo que la rutina nos hace como maquinas cada día.
Escuchar su grito de piedad
Lo logro escuchar
Ver su agonía cada día
Lo logro sentir
Es por eso que me pregunto
¿Por qué debo ser así?
Recorriendo historias, tistes historias que demuestran que nunca esto parará.
Y cada vez te vas sintiendo más solo
Más alejado de sonreírle al cielo
Pidiendo explicaciones que nadie te va a dar.
Esperando que las personas cambien, cuando dicen no poder sentir más de lo que sienten
Es el camino que recorremos cada día
Para un mismo destino
Pero se hace largo y pesado cuando la palabra esperanza se pone como una roca en tu pecho
Y no deja respirar
La historia seguirá
Porque así nací y creo que así moriré
Tocando la pena de otros y bajando la cabeza con humildad a toda prueba que en el camino pueda encontrar.

Así soy yo, así soy yo.

martes, 4 de febrero de 2014

Para una amiga entre lagrimas.

Publicado por Steffanka Reitter en 16:59 0 comentarios

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El tiempo se quiebra entre mis manos,
Algo ha dejado que busco con desesperación.
Como un rayo en una oscura noche apareces y desapareces
Dejando el miedo de no poder verte nunca más.
Mil lagrimas he dejado, y mil más quedan por llegar,
Entre el silencio te busco y solo hay preguntas
Preguntas que nadie será capaz de consolar.
La luna parece menos brillante esta noche
Y seguramente el sol no será el mismo por la mañana
Seguiré buscándote entre el silencio
Buscando alguna vez tú figura.
Quien  me sacará este dolor del alma
Cuando se ha marchado una dulce gota de mi vida
Solo queda encontrarte ente mis sueños

Y sentir con poder acariciarte una vez más
El tiempo se quiebra entre mis manos
Y se ha llevado un tesoro que no tenía precio
Y las preguntas sin respuestas, ¿dónde estarás ahora?
Con los ojos cerrados te acercaras cuando te llame
Con los ojos cerrados rondaras con la paz que hoy busca mi angustia
Con los ojos cerrados esperaré por tu calor ese que hoy se ha alejado
Dejando solo el tiempo en que te tuve entre mis brazos.

Poema a mi amiga Connie Brito.
Poema para Yuki.

Descansa eternamente en el jardín más hermoso.

jueves, 30 de enero de 2014

El cuervo

Publicado por Steffanka Reitter en 8:17 0 comentarios
El cuervo
Edgar Allan Poe
Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
"Es -dije musitando- un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más."
¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.

Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
"Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más."

Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
"Señor -dije- o señora, en verdad vuestro perdón imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía."
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.

Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: "¿Leonora?"
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: "¡Leonora!"
Apenas esto fue, y nada más.

Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
"Ciertamente -me dije-, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio."
¡Es el viento, y nada más!

De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.

Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
"Aun con tu cresta cercenada y mocha -le dije-.
no serás un cobarde.
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!"
Y el Cuervo dijo: "Nunca más."

Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: "Nunca más."

Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
"Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas."
Y entonces dijo el pájaro: "Nunca más."

Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
"sin duda -pensé-, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de "Nunca, nunca más."

Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir graznando: "Nunca más,"

En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!

Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
"¡Miserable -dije-, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!"
Y el Cuervo dijo: "Nunca más."

"¡Profeta! exclamé-, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!"
Y el cuervo dijo: "Nunca más."

"¡Profeta! exclamé-, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!"
Y el cuervo dijo: "Nunca más."

"¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! -le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: Nunca más."

Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!

domingo, 19 de enero de 2014

Mi Tiempo

Publicado por Steffanka Reitter en 10:01 1 comentarios
Quiero tomar el tiempo y guardarlo bajo siete llaves.
Observar cada detalle, sin pensar en apuros.
Quiero respirar largo y eterno para que se llenen y  renueven mis pulmones
Con aire y briza del mar o del campo.
Sentarme bajo la soledad de mis propios pensamientos,
Esos que no dan miedo, esos que me dan la fuerza para avanzar un paso más.
Quiero mirar al mundo con menos setecientas
Por alguna vez sonreír sin sentir que a mi lado existe el sufrimiento.
Quiero volar, como lo hacía cuando pequeña
Salir y tomar el vuelo, tirarme por ese precipicio y no sentir que caigo,
Solo sentir que floto arras del suelo casi pudiendo tocar con mis dedos la tierra, el agua del mar en
La costa.
Regresar de madrugada y ver como todos duermen
Ver esas luces que pintan la noche de azul y violeta
Esperar otro día sin saber que vendrá
Tener la fantasía en mi mente y en mis manos cuando tomo un lápiz sin parar
Hay muchas cosas por hacer y a veces no haces nada.
Quiero guardar el tiempo bajo siete llaves para cuando lo saque

No haya pasado nada, y a la vez lo haya hecho todo, sin apuros.

viernes, 17 de enero de 2014

La mejor compañia

Publicado por Steffanka Reitter en 15:45 0 comentarios
                                             Mi compañía para escribir
 Desde pequeña salía de la casa con una libreta en la mano y un lápiz en los bolsillos. La rapidez de una niña y con mi compañía para escribir.
 Recorría las calles, buscando el lugar favorito. Los veranos eran eternos con el sol y el calor bajo mi cara. No importaba la hora de comer ni la hora de dormir. La noche para mí era un sinfín de imaginación, de explorar la mente, de sentir sentimientos cada vez que abría mi pequeña libreta y por supuesto mi compañía para escribir.
 Pasaban los años y la compañía variaba, pero estaba siempre ahí. En el patio de la casa, sentada en una silla de playa bajo el Granado, era el mundo perfecto para pasar de cuentos o la inexperta poesía, pero con la compañía en el escritorio, en la cama o bajo mis pies.

                ¿Qué es la compañía para ti?, para mí los mejores recuerdos de mis gatos y perros a mi lado. Llenando el espacio de un amigo sincero. De un trotamundos cualquiera que se quiere robar el mundo y aferrarse a los sueños, a las fantasías más inocentes u oscuras de la mente humana. Hasta el día de hoy tengo mi compañía para escribir, será mi gato será mi perro, sea lo que sea siempre están ahí. Fuente de inspiración pueden ser, sobre todo cuando miras a sus ojos y para ellos todo es perfecto.
 

Steffanka Reitter Copyright © 2013 | Design by Connie